Interés compuesto: por qué empezar pronto vale tanto

El interés compuesto significa que los intereses que ganas también generan intereses. Con tiempo, el efecto se nota mucho.

Un ejemplo sencillo

Si ahorras 100 € al mes durante 10 años con una rentabilidad del 3 % anual, aportas 12.000 € y terminas con unos 13.945 €: casi 1.945 € vienen de intereses.

Si aportas 200 € al mes durante 20 años al 5 %, pones 48.000 € y acabas con unos 81.161 €: más de 33.000 € son rentabilidad.

Qué importa más

Tres cosas mandan: cuánto aportas, durante cuánto tiempo y qué rentabilidad obtienes. De las tres, el tiempo es la que menos se puede recuperar. Empezar cinco años antes suele valer más que subir un poco la aportación.

Ten en cuenta que la rentabilidad no está garantizada, que los productos con más rentabilidad suelen tener más riesgo y que la inflación reduce lo que podrás comprar con ese dinero.

Pruébalo con tus números

En el simulador puedes poner tu aportación mensual, la rentabilidad que esperas y los años, y ver año por año cuánto es tuyo y cuánto son intereses. Es una simulación orientativa, no una promesa ni un consejo de inversión.

Simulador de ahorro con interés compuesto